La vida en un barco

Turismo (1)

Hay personas a las que le da miedo el mar, pero a aquellos que han hecho un viaje en un crucero y que no se han mareado pueden explicar lo bien que se lo han pasado, y es que aunque parezca que en un barco no se puede hacer nada, en realidad no paras de encontrar diversión y cosas que hacer.

 Por ejemplo, generalmente suele tener piscina, y aunque no es una olímpica, para aquellos a los que les gusta pasar tiempo en una tumbona al sol y darse un chapuzón de vez en cuando es una buena manera de pasar el tiempo.

 El barco está lleno de sitios donde ir, tiene varias cafeterías y bares donde si tienes el todo incluido puedes pasarte el día tomando café, tomando refrescos o investigando con los cócteles, y por supuesto comiendo, no hay un sitio donde se pase tanto tiempo comiendo, además de la buena atención que dan los trabajadores del crucero, hay animación durante todo el día, canciones, concursos, premios, clases de baile, etc.

 Y si quieres cuidarte puedes ir a la peluquería del barco para estar guapo, a jugar al casino o a comprar en la boutique del barco. Y no hay que estar todo el día en el crucero, puedes hacer turismo en cada ciudad donde atraque.